El terrible incendio que consumió una parte importante del mercado Hermenegildo Galeana de Cuautla y los puestos informales instalados en una calle aledaña muestra varias realidades, una de las cuales es siempre soslayada: el incumplimiento generalizado de los locatarios de los mercados públicos de la entidad de las reglas más elementales de seguridad. Eso va desde la precariedad de las redes eléctricas hasta el almacenamiento de grandes cantidades de materiales inflamables como cartón o madera. No hablemos ya...