El pasado día uno de abril se registró el cambio de Presidente de la Junta Especial Número Uno de la Local de Conciliación y Arbitraje en el Estado de Morelos con residencia en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, y si bien es cierto que de manera continua se comentaba la necesidad de relevar a su titular. También es cierto que la expectativa consistía en saber si quien ocupara ese lugar tendría las condiciones necesarias para llevar a buen término los destinos de la Junta.
Sin embargo debo decir que dicho cambio ha sido decepcionante. La nueva titular, Dulce María de Guadalupe Saavedra Bahena, no cumple con el perfil necesario para desempeñar tal cargo, ya que para ello se necesita de experiencia en el manejo de los conflictos individuales de trabajo y desde luego conocimiento de la ley laboral, además de don de mando y saber decidir por sí mismo, sin injerencia externa.
Con esto se confirma el hecho de que la política laboral procesal en el estado, se encuentra en un hoyo, del cual difícilmente con sólo buena voluntad se sale. No se han percatado nuestras flamantes autoridades laborales que el efecto desempleo se revierte proporcionando al inversionista condiciones laborales de prontitud, conocimiento, legalidad y en general aquellas que tiendan a solucionar el riesgo patrimonial, derivado de la tardanza en la resolución de los juicios.
Así pues la nueva titular de la Junta Especial, llega sólo a ser comparsa de quién verdaderamente decide en la Junta, por lo que no se ve un mejor futuro.
Para conocer más se puede consultar: “DERECHO INDIVIDUAL DEL TRABAJO” JOSÉ DÁVALOS, 17° edición, Editorial Porrúa, México 2008.