Si queremos establecer una presencia permanente en la Luna, debemos ser capaces de producir nuestros recursos allí mismo. Por eso, la NASA y otras agencias espaciales se han juntado para encontrar la mejor manera de producir oxígeno en la Luna. Aunque la Luna tiene atmósfera, es muy delgada y está compuesta principalmente de hidrógeno, neón y argón. Lamentablemente, esta mezcla gaseosa no puede sustentar nuestra presencia en el rocoso satélite. Aun así, hay mucho oxígeno en la Luna, solo que no en la atmosfera...