Cuida su jardín, lo riega, desbroza y acicala; ritual vespertino en un escenario que mira diferente al matutino, la luz cambia las formas, sombras nuevas, el color se desvanece y muta, la matina convierte la silueta cristalina y de noche es perfil sólido en reposo. Roger no lo piensa, lo vive, de él nutre su mirada, trasfigura, sumerge sus ojos en rituales internos y pinta, él, como dice Juan García Ponce, “ha sido capaz de crear un lenguaje siempre renovado en el que no importa ni tiene ningún interés la...