Nadie podría traducir la palabra portuguesa “saudade” sin caer en algún rango de imprecisión y eso, esta incapacidad de explicarla es lo que la vuelve una palabra por demás entrañable.
Lo cierto es que yo siempre había querido volver a Morelia, vine una vez pero fue tan de rápido que ni siquiera lo tenía grabado en mi memoria viajera.