A veces, por distintas circunstancias, tenemos la oportunidad de volver varias veces a un mismo destino. Ya sea porque tenemos familia ahí, o amistades, o porque hacemos viajes de negocios con frecuencia a los mismos lugares. Para no aburrirnos y sentir que esos viajes “no cuentan”, una solución puede ser diversificar las experiencias y pensar en diseñar viajes de concepto. Pero, ¿qué es un viaje de concepto? Se trata de una experiencia vinculada a un solo aspecto del destino, quizá por ejemplo un viaj...