La semana pasada cumplí 47 años y normalmente los habría festejado con algún viaje, sin embargo, como todos bien sabemos, la pandemia nos tiene mucho menos movidos que de costumbre. Así que, aunque me moría de ganas por irme a festejar a algún sitio, la idea de hacerlo con un montón de restricciones, protocolos y reglas me hizo desistir. En lugar de eso, decidí hacerme un regalo que hacía tiempo deseaba: tener una hamaca en mi habitación. Sí, porque uno está acostumbrado a que la gente compre hamacas para...