El peligro de que opere la minera canadiense que obtuvo una concesión que incluye una amplia superficie en el municipio de Temixco ha vuelto a ser una realidad. Luego de un intento fallido por comenzar la extracción de oro, la empresa sale de su letargo para hacer valer sus derechos sobre una riqueza potencial de tres mil millones de dólares del preciado metal. El problema es que para lograrlo utiliza métodos extractivos salvajes, que dañan el entorno no sólo a corto plazo, sino que por décadas la superfic...