Desde que el entonces alcalde panista de Cuernavaca decidió que los ciudadanos podían dejar la basura en la calle para que el camión recolector pasara por ellos, la acción se convirtió en moda en muchas comunidades morelenses y luego en un quebradero de cabeza, no solo para la imagen de las ciudades, sino para la propia seguridad ciudadana en tiempos de lluvia. Las bolsas de basura en la vía pública ofrecen una muy mala imagen, pero además su contenido es regado por la fauna urbana –incluidos los pepenadores- y...