Esta semana apareció en mi time line de Instagram la foto de alguien de mi familia a quien todos queremos mucho. Estaba cumpliendo 12 años de una vida que hasta ahora, ya ha sido en dos países. Estoy hablando de Choco, el fiel compañero canino de mi sobrina que emigró con ella a Francia y que ya lleva seis años paseando por las calles parisinas. Llevarlo no fue sencillo, hubo que tramitar muchos papeles y además comprar una transportadora especial, que fuera aceptada para viajes internacionales, sedarlo una noch...