El bello mes de agosto siempre me ha marcado por sus intensas lluvias vespertinas. Y es que yo nací en este mes, el 23 para ser exactos. Fui una niña que a temprana edad decidió dejar de tener fiestas infantiles pues estaba harta de que siempre lloviera. No podía aspirar a una fiesta en algún jardín porque siempre llovía, aunque no puedo quejarme, el año pasado festejé con muchos amigos en un picnic en pleno bosque de Chapultepec y la naturaleza fue tan bella conmigo que no llovió. Cada vez que llueve esta ciuda...