Amo llegar a casa después de un día largo de trabajo y quitarme los zapatos, ponerme ropa cómoda y tirarme en mi sillón preferido a ver la TV, este es uno de los momentos que más disfruto en la vida, es como el descanso merecido, el desconecte de los problemas diarios, así como también disfruto enormemente cuando le doy el primer sorbo a mi café en las mañanas, esa cafeína que entra a mi cuerpo me pone a mil y de buenas para iniciar mi día. Y es que hoy alguien me hizo pasar un mal rato pero muy, muy, mal rato y...