Y entonces una mañana noté que mis brazos y espalda estaban más tonificados y marcados, ¡wow! se ve súper sexy porque lejos de estar “tronada” (eso se lo dejamos a los hombres, y sólo algunos se llegan a ver bien, bueno para mi gusto) sólo es un “toquecito” que deja ver el cuidado, disciplina y respeto que una persona puede tener por su cuerpo.