Esperemos que por el parentesco, finalmente el gobernador Graco Ramírez escuche a su sobrino el fiscal general del estado Javier Sánchez Durón, el funcionario que confirmó la situación de dos policías del Mando Único acusados de pretender asesinar al ex alcalde Manuel Martínez Garrigós, así como de secuestros y otros delitos, incluidos señalamientos de haber participado en la muerte de Gisela Mota Ocampo en Temixco.